Esta madrugada se desató la guerra entre Rusia y Ucrania que, hasta ahora, intentaron abordar y evitar por medio del diálogo. Poco antes de terminar el miércoles (horario Argentina), todo el mundo fue testigo de los vídeos de los bombardeos en territorio ucraniano.
La seguridad de los ciudadanos se volvió la cuestión principal pero, horas después, las preguntas secundarias comenzaron a girar. ¿Qué pasará con el Mundial 2022? ¿Es posible que se suspenda? Aún falta tiempo para tener una respuesta en concreto.
Dentro de algunas semanas, precisamente el 24 de marzo, Ucrania se enfrentará a Escocia por una plaza al Mundial y Rusia a Polonia por otro lugar. Los dos países en conflicto serán locales, por lo que Polonia fue el primero en pedir que se juegue fuera del territorio ruso.
Este conflicto recién empieza y nadie sabe cuántas vidas se perderán en el camino. Tampoco cuánto durará o si escalará más allá de las fronteras involucrando al mundo entero o gran parte de él.
Los antecedentes
Hay antecedentes históricos que unen al Mundial a las guerras. El más impactante fue el del Mundial de Francia en el ‘38. Este evento fue el último que se pudo celebrar en doce años puesto que en 1939, los nazis impulsaron la Segunda Guerra Mundial.
Durante los años siguientes y hasta el Mundial Brasil 1950, ningún partido internacional pudo celebrarse gracias a la crisis. En el Mundial de 1974, Alemania -local- estaba dividida y tanto la Federal como la Democrática llevaban a cabo su propia guerra.
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